Hoy quiero compartir contigo varias cosas importantes.
Primero, ya tienes acceso al material de trabajo de esta semana. No quiero que simplemente lo leas: quiero que lo recorras con calma, lo observes, lo cuestiones y le des espacio para integrarse. Cuanto más presente estés durante este proceso, más claras serán después tus preguntas, tus dudas y también tus propias experiencias.
Este trabajo no ocurre únicamente cuando nos encontramos. Ocurre cada día. Los ejercicios están pensados precisamente para que empieces a reconocer por ti mism@ aquello que antes podía pasar desapercibido.
Y algo importante: escribe lo que vayas viviendo. Sensaciones, imágenes, intuiciones, coincidencias, dudas, incluso aquello que en un principio no entiendas. Con el tiempo, volver a esas notas puede mostrarte mucho más de tu evolución de lo que imaginas.
Las meditaciones puedes hacerlas a tu propio ritmo, pero la práctica debe ser diaria. La constancia aquí importa mucho más que hacerlo “perfecto”.
Ahora comienzas a comprender cómo funciona la conexión con tu SER Superior. No desde la teoría solamente, sino desde tu propia experiencia.
Y aquí también quiero pedirte algo.
Confío en ti, en tu honestidad y en el respeto hacia este espacio. Gracias a ese compromiso puedo seguir creando, investigando y compartiendo contigo conocimientos y herramientas que forman parte de muchos años de trabajo.
Antes de copiar, reenviar o compartir este contenido con alguien —aunque sea una persona cercana y lo hagas con la mejor intención—, pregúntate primero:
¿Qué energía estoy moviendo cuando tomo algo que no me corresponde compartir?
Este material ha sido creado exclusivamente para las personas que forman parte de este proceso y está protegido por las leyes aplicables de propiedad intelectual y derechos de autor.
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Cuida este espacio como quieres que la vida cuide también aquello que tú creas.